Salimos bien tempranito, a las 7 de la mañana, desde la puerta del Bingo de Ramallo en un micro para 60 pasajeros. Fuimos hasta el Bingo de Zárate a buscar a los demás compañeros, allí completamos el micro y nuestra próxima parada seria Temaiken, en la ciudad de Escobar, donde llegamos alrededor de las 10.30.
Después de las fotos previas al ingreso al parque y de ultimar los puntos de encuentro durante el día, nos dispusimos a ingresar y recorrer las 33 hectáreas que tiene este hermoso lugar, donde la naturaleza asombra y a la vez enseña. Poder ver los distintos tipos de plantas y animales, entre ellos el tigre blanco o un enorme hipopótamo sumergido en aguas transparentes, o el acuario donde se encuentran la mayoría de los peces de río y de mar, es fantástico. Imagínense tener a los tiburones nadando a centímetros de nuestras cabezas: tanto para grandes como para chicos, es algo increíble.
Luego de estas recorridas, pasado el mediodía nos juntamos en un restaurante donde almorzamos todos juntos un muy buen menú. Una hora después seguimos con nuestra recorrida. Fuimos al Arca de la Vida, una sala de cine de 360 grados que cuenta con 8 pantallas gigantes, donde nos mostraron una película en el cual la vida nos envuelve en toda su dimensión.
Alrededor de las 17.30, el horario de cierre del parque, nos reunimos para hacer una visita al mini shoping del lugar y llevar algunos recuerdos. Luego nos subimos al micro y regresamos, no sin antes abastecernos en una estación de servicio de agua para el mate, compañero infaltable en estos viajes. Ya a las 19.30 estábamos en Zárate y alrededor de las 22.00 en Ramallo.
Les dejo junto a esta nota los comentarios de algunos compañeros:
- Oscar de los Ríos, de Bingo Ramallo: viajó con su esposa y cuatro hijos. Nos decía que quedó fascinado con el lugar y la atención que se les brindó. Toda la familia estaba muy agradecida con ALEARA.
- Mónica Zdanovich, de Bingo Zárate: estaba muy contenta por haber realizado esta excursión junto a sus dos hijas. Y además por poder regalársela a una de ellas, que cumplía los años ese día, Aylén.
- Maximiliano Paz: viajó con su esposa y su hijo Bautista. Nos agradeció por el viaje y quedó maravillado con el lugar.
Estos son sólo los comentarios de algunos compañeros, pero a decir verdad, el agradecimiento fue de parte de todos por esta oportunidad que les brinda ALEARA de poder disfrutar en familia de un día distinto.
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